En las últimas semanas, es probable que te hayas cruzado con ideas para carteles o consejos sobre cómo abordar el tema con niños y adolescentes. Por eso, he decidido centrarmi en el día después: ¿qué hacemos cada día para llevar la reivindicación de derechos al espacio educativo y familiar? ¿Cómo lograr que la igualdad de género sea real o cómo prevenir la violencia contra las mujeres y la diversidad?
💜Las reivindicaciones como tema transversal
Cada año, el 8M organiza eventos basados en ciertos eslóganes vinculados a las cuestiones femeninas y a las disidencias. Estos eslóganes pueden utilizarse como un tema transversal en diferentes áreas curriculares y como argumento de conversación en las cenas de familia.
Tomemos, por ejemplo, el tema de la desigualdad laboral entre hombres y mujeres. “Las mujeres cobran un 20% menos que sus colegas varones, y la diferencia llega incluso a duplicarse cuando se trata de las pensiones”, leemos en el Informe de Género 2024 presentado por el Inps.(Italia)
En el aula: Paralelamente a cualquier trabajo histórico, se puede crear una línea (imagino una línea hecha con cartón en la pared) donde colocar a las mujeres que participaron en movimientos revolucionarios, o a aquellas que se dedicaron a la literatura, las artes plásticas, etc. De este modo, mientras trabajáis sobre los hechos históricos tradicionales, les dais una perspectiva de género y reivindicáis figuras que han sido ocultadas por la historia.
En Historia: Se puede trabajar con los diversos movimientos y las distintas olas del feminismo junto a las reivindicaciones de cada momento. Podéis ver que en un tiempo se trataba del derecho a trabajar y tener ingresos propios, de poder votar y ser elegidas, o de tener acceso a la universidad.
💜Intervenciones concretas contra los estereotipos
Realizar una intervención significa promover un cambio de actitud real y auténtico. No se trata tanto de decir como de hacer, logrando una transformación en tus alumnos o en tus hijos. Y para que esto ocurra, es necesario que haya primero un cambio en la actitud del docente o de los padres, ya que estas acciones se desarrollarán día a día y dependerán de vuestra disponibilidad y atención ante los eventos cotidianos.
En casa: Repensar las actividades cotidianas. Ayudar en las tareas del hogar (poner la mesa, ordenar el cuarto, etc.) o practicar deportes y juegos independientemente del sexo es una forma de intervención. Esta es, quizás, la acción más compleja de realizar porque implica un enorme trabajo de autorreflexión y de eliminación continua de los propios prejuicios y tabúes… ¡pero merece la pena!
En la escuela: Instaurar equipos deportivos mixtos de todo tipo (sin diferenciar si se trata de chicos o chicas) y hacerlos participar en juegos y actividades sin determinar el género. Una pregunta interesante que podemos hacernos cuando aparecen frases como “¿pero este juego es de chicos o de chicas?” es: ¿Es necesario usar los genitales para jugar a esto? Si la respuesta es no (y lo será), el juego puede jugarse independientemente del género.
💜Jugar a juegos que aborden estos temas
Siempre me gusta sugerir la incorporación del juego didáctico diseñado para la educación sexual como un recurso más en la biblioteca escolar, en casa o en la ludoteca de clase. Tener este tipo de juegos a mano, en el mismo cajón que una baraja de cartas o el Twister, ayuda a que el tema se vuelva natural. También se pueden organizar jornadas de juego en distintos periodos del año, integrando así el juego en la vida cotidiana.
¿Y qué juegos podemos usar para abordar los roles y la expresión de género?
El juego de las etiquetas es otro recurso descargable, destinado a secundaria o los últimos cursos de primaria (aunque lo he adaptado incluso para infantil). Aborda los roles de género a través de las actividades cotidianas de hombres y mujeres. Lo puedes descargar aquí.
Desmontando géneros es un juego apto para todas las edades, desde los 4 años, porque presenta diversas dinámicas y niveles de dificultad. Se puede jugar solo con los puzles, abriendo el tema de la identidad y expresión de género, o de los cuerpos diversos. Si se integran las fichas, tendréis mucho más material para desmontar estereotipos. (Por ahora no está en Europa, ¡pero os avisaré cuando salga!).
💜Llevar un diario de microacciones cotidianas
¿Qué sería un diario de microacciones? Un registro diario o semanal de las acciones que se han llevado a cabo en el grupo y que han contribuido a crear un ambiente más equitativo.
Por ejemplo: si dos chicas han ido a buscar unas sillas y han levantado un pupitre en clase (sin la intervención de los chicos), esa es una microacción que rompe un estereotipo. O si en gimnasia juegan todos juntos al fútbol, esto puede registrarse como una microacción. En casa, se puede registrar también un comentario que impide que se deje de hacer una actividad generalmente considerada «femenina» o «masculina». Obviamente, la idea no es hacer algo que parezca persecutorio.
¿Para qué servirá? Por un lado, para que vuestros alumnos empiecen a identificar estos micromachismos que ocurren continuamente en la vida diaria y, por otro, para empezar a modificarlos juntos.
💜Invitar a mujeres cercanas (o no) a contar sus historias
Contar las historias de las mujeres en primera persona —sus logros, pero también los obstáculos que han tenido que superar— es una excelente manera de conocer de cerca el «techo de cristal», la desigualdad, etc. Podéis invitar a mujeres que conozcáis, o a las madres o abuelas del grupo, a que cuenten quiénes son y cómo ha sido su vida. Si no pueden acudir en persona, podéis pedirles que escriban sus historias y usar ese material para el análisis.
💜Visibilizar a las mujeres en las noticias y redes sociales
Un buen ejercicio consiste en pedir a los alumnos que traigan noticias de actualidad a clase. En general, les pedimos que no traigan sucesos policiales o política; a esta instrucción podemos añadir la búsqueda de noticias sobre mujeres en el deporte, en la ciencia o sobre descubrimientos hechos por equipos coordinados por mujeres. También pueden buscar noticias sobre las dificultades que encuentran las mujeres cuando emprenden o buscan trabajo.
En cuanto a las redes sociales, se pueden seguir perfiles de mujeres que hablen de literatura, historia o economía, para contrastar la imagen de que las mujeres solo pueden generar contenido vinculado a la moda o el maquillaje.
💜Dar voz a las niñas y adolescentes en el día a día
A menudo ocurre que las mujeres tienen dificultades para hacer oír su voz, para defenderse o expresar su opinión. Se las denigra o se las invisibiliza. ¿Por qué no organizar debates sobre distintos temas para animar a las chicas y jóvenes a decir lo que piensan? No permitáis que solo los chicos expresen sus opiniones a diario; alentad a las chicas a levantar la mano. Haced que se sientan seguras de sí mismas para poder hablar y dar su punto de vista.
💜Darnos permiso como mujeres en nuestro espacio de trabajo
El primer punto de entrada para las educadoras es reflexionar sobre nosotras mismas. Si eres una docente mujer (o te identificas como tal), es muy importante enseñar con el ejemplo, con tu actitud diaria. Nada enseña más que las propias acciones. Darse permiso para ser, para opinar, para defender nuestro rol y nuestras ideas es una acción fundamental para seguir trabajando diariamente sobre el 8M.
Y si sois hombres o no os identificáis como mujeres, reflexionad sobre los privilegios que el patriarcado os concede y educad en una masculinidad que busque la igualdad en la vida cotidiana.
Y ahora dime: ¿qué acciones pondrías en marcha en tu clase para que el 8M sea una práctica diaria?
